jueves, 12 de julio de 2012

Olimpíadas de Barcelona 1992


Antes de 1992, Barcelona trató sede de los Juegos de 1924, 1936 y 1972. Pero fue exitoso para estas Olimpiadas. En total se gastó cerca de US$ 20 billones para crear la infraestructura necesaria para la competición. Todo fue planeado de tal manera que las obras tuvieran uso permanente. Asustados de que se repitiera un atentado similar en 1972, los organizadores españoles invirtieron US$ 400 millones en seguridad. Treinta mil soldados fueron contratados y 41 estadios construidos para el evento. 

La fiesta de apertura de los Juegos de Barcelona fue en el Estadio Olímpico de Montjuic. La idea de la ceremonia era representar al Mar Mediterráneo entrado en el estadio con todos sus personajes, fantasías y leyendas. Vía satélite 3,5 billones de personas asistieron al mega espectáculo. La fiesta fue protagonizada por vikingos, gitanos y marineros. Las imponentes voces Monserrat Caballé y de los tenores Placido Domingo y José Carreras fueron parte del espectáculo.

Al final, se presentó el Ballet Cristina Hoyos, uno de los más grandes nombres de la danza española. La mascota de la Olimpíada de Atlanta fue presentada ante el público y hubo cuadros típicos de los musicales norteamericanos. En medio de una lluvia de fuegos artificiales, Cobi la mascota catalana desapareció navegando en un barco de papel. En seguida el estadio se transformó en un gran baile al sonido de la rumba.

Olimpíadas de Seúl 1988


Un nuevo mito surgía para el mundo. El hombre más rápido del mundo aparecía ganando justamente al final del legendario norteamericano Carl Lewis. Ben Johnson rompió el récord mundial espantando al mundo de alegría. Una alegría efímera. Horas después, en el análisis del antidoping fue descubierto el uso de anabolizantes por el canadiense. El deportista abrió una crisis en el deporte mundial y todos los campeones quedaron sobre sospecha.

La elección de Seúl para ser sede de la Olimpíada fue en 1981. Desde entonces Corea del Norte reivindicaba como copatrocinador y alegaba que ambas formaban una única nación. Desde la Guerra de Corea (1950 a 1953), el país fue dividido quedando el sur capitalista y el norte comunista. La mitad comunista amenazaba en liderar un boicot de los países socialistas. El Comité Internacional reconoció a Corea del Sur como la única sede pero los atletas del norte boicotearon la competición.

En la apertura se presentaron grupos de bailarines de todos los países donde ocurrieron los Juegos Olímpicos. Las palomas blancas liberadas en la fiesta fueron importadas. La mascota llamada Hodori, representaba el tigre, un personaje que aparece frecuentemente en las leyendas coreanas como un amigo del hombre.

El gran número de atletas preocupó a la organización. Para evitar una ceremonia interminable le sugirieron a la mayoría de las delegaciones dejar dos tercios de sus atletas fuera del desfile. El desfile fue el único momento en que todos los competidores estaban en condiciones de igualdad. Durante las pruebas se destacaron apenas los mejores. Al final, mujeres coreanas entregaron velas a las mujeres españolas para simbolizar el cambio de sede de la Olimpíada.

Olimpíadas de Los Angeles 1984


Era previsible la situación. Así como los norteamericanos lideraron el boicot de los Juegos Olímpicos de Moscú en 1980, la Unión Soviética y otros países del bloque comunista no comparecieron a la competición de Los Ángeles en 1984. Los soviéticos citaron dos razones: falta de seguridad para sus atletas y uso inadecuado del evento para hacer propaganda contraria a los soviéticos y sus aliados. El único país del bloque que no cumplió con el boicot fue Rumania.

El costo de los Juegos en Los Ángeles fue de US$ 470 millones. La venta de los derechos de transmisión para los canales de televisión cubrió la mayoría de los gastos. En medio de tantos rumores, los países socialistas que boicotearon la competición acusaron a los americanos de corromper el espíritu olímpico. El comité organizador actuaba independientemente del gobierno de Washington pues buscaban solo apoyo de la iniciativa privada. Los equipos responsables de los programas olímpicos habían comenzado a trabajar en 1981, tres años antes. 

Sam, la mascota de los Juegos de Los Ángeles, nació en los estudios de Walt Disney. La mascota fue inspirado en la águila, símbolo de los EUA.  La ceremonia de apertura fue en el Memorial Coliseum y más de 90 mil personas estuvieron presentes. En la fiesta, los desfiles y los músicas fueron formados con perfección por centenas de participantes que recordaban los antiguos musicales de Hollywood. Participaron aproximadamente 20 mil personas en el espectáculo de apertura, incluyendo los 7500 atletas de los 140 países que compitieron. 

El comité organizador de los juegos ocultó hasta el último momento el nombre del atleta que tendría la oportunidad de llevar la antorcha olímpica. Muchos gritaban el nombre de la gimnasta Nadia Comaneci en homenaje a Rumania (único país que no siguió el boicot liderado por la Unión Soviética). Pero el público se sorprendió cuando la antorcha entró al estadio junto a Gina Hemphill, nieta del corredor Jesse Owens.

Olimpíadas de Moscú 1980


Por primera vez un país comunista era sede de la más grande fiesta mundial del deporte. El Muro de Berlín fracturaba el corazón y el alma de Alemania. Estos hechos aumentaban la importancia del evento en Moscú (antiguo imperio de los Zares) que abría sus puertas al mundo. La fiesta habría sido completa si no fuera por el boicot liderado por su principal invitado, los Estados Unidos. Los norteamericanos estaban ausentes como protesta a la invasión de Afganistán por la Unión Soviética en 1979.

La apertura fue el 19 de Julio en el Estadio Central Lenin y comandada por el presidente Leonid Brejnev. Según la tradición, la bandera olímpica debería ser llevada por Jean Drapeau, gobernador de Montreal (ciudad que fue sede de la Olimpíada anterior). Como Cánada participó del boicot liderado por los Estados Unidos, Drapeu no fue al país. Envió como representantes Sandra Henderson y Stephane Prefontaine, dos jóvenes que cargaban la antorcha olímpica en Montreal. Como protesta contra la invasión de Afganistán, algunas delegaciones desfilaron con la bandera olímpica en vez de su bandera nacional. 

En el cierre de la Olimpiada la fiesta estaba repleta de bailarines, acróbatas, gimnastas e carros alegóricos transportando matrioskas (tradicionales muñecas rusas). Misha, la mascota de los juegos de Moscú, apareció en versión gigante midiendo ocho metros de altura y cercado por 500 bailarines. Mientras partía, una orquestra de 700 músicos interpretaba una canción soviética. Si el imperio soviético quería aliviar los errores del régimen por algunos momentos, consiguió hacerlo en estas Olimpíadas.